miércoles, 30 de septiembre de 2015

El Evangelio Tiene Que Ser Predicado En Todo El Mundo.Todo Creyente Ha Sido Comisionado.


El Evangelio Tiene Que Ser Predicado.......Pero la mayoría de los que enseñan esto, no están haciendo nada para hacer posible que Él regrese. Muchos hasta enseñan que no hay profecías sin cumplir que prevengan Su retorno.
Jesús hizo esto muy claro: habría ciertas condiciones previas antes de que Él pudiera regresar por segunda vez a este mundo. Las más importantes de éstas se encuentran en Mateo 24:14: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin".
"De cierto os digo... que se predique este evangelio, en todo el mundo..." (Mt 26:13). "...que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones..." (Lc 24:47). "...y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra" (Hch 1:8).
En el idioma griego, el término naciones significa ETHNOS, que se refiere a grupos “étnicos”. En específico, un grupo étnico es uno gentil o no judío que tiene una identidad lingüística y cultural común, que los hace diferentes de cualquier otro grupo de personas en el mundo.
La India tiene más de 2 mil grupos étnicos en su territorio. Estos varían entre personas primitivas viviendo en árboles, en las selvas de las montañas del noreste del país, hasta grupos de personas de la clase alta de la sociedad muy sofisticados, los bracmánicos (nombre que se le da a los filósofos y sacerdotes de la India) quienes viven en el interior del país.
La mayoría de estos grupos de personas, nunca han escuchado el evangelio. La mayoría no tienen un solo versículo de la Biblia traducido en su idioma.
Siendo que cada cristiano ha sido comisionado y llamado, no se necesita un “llamado especial” para ser un ganador de almas. Las instrucciones de Jesús son claras:
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres... Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa” (Mt 5:16; Lc 14:23). Jesús dijo: “...predicad el evangelio a toda criatura”.
Si una nación es 95% cristiana, mientras otra es 95% no cristiana, nuestra alternativa debe ser alcanzar la nación no cristiana.
Si un campo pequeño de granos maduros tuviera cien segadores trabajando en él, mientras uno más grande sólo tiene un obrero, ¿qué campo escogería usted para laborar y salvar los granos? Deberá escoger el campo donde la necesidad es mayor y donde los obreros son menos, para suministrar la necesidad.
Si diez personas estuvieran levantando un tronco, nueve en el extremo menos pesado, y uno en el extremo más pesado, no sería difícil escoger en qué extremo colocar ayuda adicional.
"Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí" (Is 6:8).

jueves, 24 de septiembre de 2015

LAS DIEZ VÍRGENES

Jesús relata la parábola de las 10 vírgenes (lea Mateo 25:1-13). Analicemos las siguientes preguntas: 1) ¿Qué enseña esta  parábola? 2) ¿Por qué decimos que los ungidos han seguido el consejo de la parábola, y qué han logrado al hacerlo? 3) ¿Cómo podemos beneficiarnos de ella?

QUÉ ENSEÑA LA PARÁBOLA


 ¿Qué quería enseñar Jesús con esta parábola? Para entenderlo, primero debemos identificar a los personajes. El novio es Jesús. Lo sabemos porque ya anteriormente se había comparado a sí mismo con un novio (Luc. 5:34, 35). Las vírgenes son el “rebaño pequeño” de cristianos ungidos. ¿Cómo llegamos a esa conclusión? Según la parábola, las vírgenes debían estar preparadas y tener las lámparas encendidas para cuando llegara el novio. Pues bien, Jesús dio a sus seguidores ungidos instrucciones muy parecidas: “Estén ceñidos sus lomos y encendidas sus lámparas, y sean ustedes mismos como hombres que esperan a su amo cuando vuelve de las bodas” (Luc. 12:32, 35, 36). Además, los apóstoles Pablo y Juan compararon a los ungidos con vírgenes (2 Cor. 11:2; Rev. 14:4). De modo que el consejo y la advertencia de la parábola que encontramos en Mateo 25:1-13 es para los ungidos.
5. a) ¿A qué época se refería Jesús cuando relató esta parábola? b) ¿Por qué llegamos a esa conclusión?
En segundo lugar, debemos pensar en la época a la que se refería Jesús cuando relató esta parábola. Fijémonos en lo que dijo casi al concluir su relato: “Llegó el novio” (Mat. 25:10). En Mateo 24 y 25, Jesús hizo ocho referencias a su venida, o llegada. Todas traducen distintas formas del mismo verbo griego. Así, en todas estas referencias, Jesús estaba hablando del momento en el que vendrá  Por lo tanto, cuando Jesús relató la parábola de las 10 vírgenes, se estaba refiriendo al tiempo del fin, y el momento culminante de dicha parábola —la llegada del novio— 
6. ¿Qué enseña la parábola de las 10 vírgenes?
, Jesús cuenta la parábola de las 10 vírgenes para darles una advertencia  todos los ungidos que vivieran en los últimos días: deben mantenerse alerta para no perder su recompensa de ir al cielo (Mat. 25:13). Sigamos analizando la parábola y veamos qué han hecho los ungidos para mantenerse alerta.

LOS UNGIDOS SIGUEN EL CONSEJO DE LA PARÁBOLA

7, 8. a) ¿Por qué lograron estar listas las vírgenes discretas? b) ¿Cómo han demostrado los ungidos que están preparados para la llegada del Novio?
Las vírgenes “discretas”, o prudentes, estuvieron listas cuando llegó el novio. ¿Por qué? Por dos razones: se prepararon bien y se mantuvieron alerta. Todas las vírgenes debían tener sus lámparas encendidas y esperar durante muchas horas a que el novio llegara. A diferencia de las cinco vírgenes “necias”, o insensatas, las discretas llevaron más aceite por si se terminaba el de sus lámparas. ¿Qué se puede decir de los ungidos? ¿Se han preparado para cuando llegue Jesús?
Claro que sí. Los ungidos que viven en el tiempo del fin han sido como las vírgenes discretas: se han preparado bien para cumplir con la labor que Jesus nos dijo y aguantar hasta el fin. ¿Cómo? Han comprendido que para servir fielmente a Dios tienen que renunciar a muchas de las ventajas materiales que ofrece el mundo de Satanás. Además, rechazan su espíritu inmoral y egoísta. Sirven a Dios  porque lo aman y desean ser leales a él y a Jesús, no porque el fin esté cerca. Así es, los ungidos “resplandecen como iluminadores en el mundo” mientras esperan a que llegue el Novio (Filip. 2:15).
9. a) ¿Cómo destacó Jesús el peligro de quedarse dormido? b) ¿Cómo han actuado los ungidos ante el grito “¡Aquí está el novio!”?
Las vírgenes discretas no solo tuvieron que prepararse bien, también tuvieron que mantenerse alerta. No obstante, Jesús dijo que todas las vírgenes, las 10, “cabecearon y se durmieron” debido al aparente retraso del novio. ¿Qué quiso enseñar Jesús con esto? Que incluso alguien que desea mantenerse alerta pudiera quedarse dormido, es decir, debilitarse o distraerse, mientras espera su llegada. Los ungidos fieles se han esforzado mucho por seguir esta advertencia. En la parábola, todas las vírgenes reaccionaron cuando escucharon: “¡Aquí está el novio!”. Pero solo las discretas se mantuvieron alerta hasta su llegada (Mat. 25:5, 6; 26:41). En la actualidad, los ungidos se han mantenido alerta y han reconocido la señal que demuestra que el Novio está a punto de llegar. *Centrémonos ahora en el momento culminante de la parábola.

martes, 11 de agosto de 2015

EL AMOR DEL PADRE

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.” (1 Juan 3:1). Este pasaje comienza con un mandato: “¡Mirad!” Juan quiere que observemos las manifestaciones del amor del Padre. Él ha introducido el tema del amor de Dios en el capítulo anterior (1 Juan 2:515), mencionado brevemente aquí, y ampliamente explicado en el capítulo cuatro. El propósito de Juan es describir la clase de amor que el Padre da a Sus hijos, “¡cuál amor!” La palabra griega traducida como “cuál amor” se encuentra sólo seis veces en el Nuevo Testamento y siempre implica asombro y admiración. 


Lo que es interesante notar aquí, es que Juan no dice, “El Padre nos ama.” Al hacerlo, él estaría describiendo una condición. En lugar de eso, él nos dice que el Padre ha “derramado” Su amor en nosotros, y esto, a su vez, representa una acción y el alcance del amor de Dios. También es interesante notar que Juan ha elegido la palabra “Padre” a propósito. La palabra implica la relación padre-hijo. Sin embargo, Dios no se convirtió en Padre cuando nos adoptó como Sus hijos. La paternidad de Dios es eterna. Él es eternamente el Padre de Jesucristo, y a través de Jesús Él es nuestro Padre. Es a través de Jesús que recibimos el amor del Padre y somos llamados “hijos de Dios.”

Qué honor es el que Dios nos llame Sus hijos, y nos dé la seguridad de que como Sus hijos somos herederos y coherederos con Cristo (Romanos 8:17). En su Evangelio, Juan también nos dice que Dios le da el derecho de convertirse en hijo de Dios a todo aquel que mediante la fe, ha recibido a Cristo como su Señor y Salvador (Juan 1:12). Dios extiende Su amor a Su Hijo Jesucristo, y a través de Él, a todos Sus hijos adoptados.

Entonces, cuando Juan nos dice que “eso es lo que somos”, él declara la realidad de nuestro estado. Ahora mismo, en este preciso momento, somos Sus hijos. En otras palabras, esta no es una promesa que Dios cumplirá en el futuro. No, la verdad es que ya somos hijos de Dios. Gozamos de todos los derechos y privilegios que conlleva nuestra adopción, porque hemos llegado a conocer a Dios como nuestro Padre. Como Sus hijos, experimentamos Su amor. Como Sus hijos, lo conocemos a Él como nuestro Padre, porque experimentamos un conocimiento de Dios. Ponemos nuestra fe y confianza en Aquel que nos ama, nos provee, y nos protege como nuestros padres terrenales lo harían. También como los padres terrenales lo harían, Dios disciplina a Sus hijos cuando desobedecen o ignoran Sus mandamientos. Él lo hace para nuestro beneficio, “para que participemos de Su santidad.” (Hebreos 12:10).

Hay muchas formas en que las Escrituras describen a aquellos que aman a Dios y le obedecen. Somos “herederos de Dios y coherederos con Cristo.” (Romanos 8:17); somos “sacerdocio santo” (1 Pedro 2:5); somos “nuevas criaturas” (2 Corintios 5:17); y somos “participantes de la naturaleza divina” (2 Pedro 1:4). Pero más que todo lo anterior – más significativo que cualquier título o posición – es el simple hecho de que somos hijos de Dios y Él es nuestro Padre celestial.

miércoles, 22 de julio de 2015

UNA VIDA ENTREGADA A DIOS

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional” Romanos 12:1   
     La verdadera adoración (agradar a Dios) se da cuando nos entregamos completamente a Dios. Ofrecerte a Dios es la esencia de la adoración.  A este acto de entrega personal se le llama de diversas maneras: consagración, que Jesús sea el Señor de nuestra vida, tomar la cruz, morir al yo, ponerse en manos del Espíritu. Lo que importa es lo que se haga, no cómo se le llame. Dios quiere toda nuestra vida.
     Hay tres obstáculos que bloquean nuestra entrega total a Dios: el temor, el orgullo y la confusión. No nos damos cuenta de cuánto nos ama Dios, queremos controlar nuestra propia vida y malinterpretamos lo que significa la entrega.
     ¿Puedo confiar en Dios? La confianza es un ingrediente escencial en la entrega. No puedes entregarte a Dios si no confías en él, pero no puedes confiar en él hasta que lo conozcas mejor. El temor impide entregarnos, pero “el amor hecha fuera todo temor”. Cuanto más nos demos cuenta de lo mucho que Dios nos ama, más fácil nos resultará la entrega.
     ¿Cómo sabes que Dios te ama? Él te demuestra su amor de muchas maneras. Te dice que te ama; nunca te pierde de vista; cuida de todos los detalles de tu vida; te dio la capacidad de disfrutar toda clase de placeres; tiene buenos planes para tu vida; te perdona; y es cariñoso y paciente contigo. Salmos 145:9; Salmos 139:3; Mateo 10:30; 1a. Timoteo 6:17b; Jeremías 29:11; Salmos 86:5; Salmos 145:8. El te ama mucho más de lo que te puedas imaginar.
     La mayor expresión de amor es el sacrificio del Hijo de Dios por ti. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”  Romanos 5:8     Si quieres saber cuán importante eres para Dios, mira a Cristo con sus brazos extendidos en la cruz, diciéndote <<¡Mi amor por ti es así de grande! Prefiero morir a vivir sin ti>>    
     Dios no es un esclavizador cruel o un explotador que usa la fuerza bruta y la corrección  para someternos .
 No intenta doblegar nuestra voluntad, sino que nos atrae hacía sí para que podamos ofrecernos libremente a él. Dios es amante y libertador, y cuando nos entregamos a él obtenemos libertad, no esclavitud. Cuando nos entregamos completamente a Jesús, descubrimos que no es un tirano sino el Salvador; no es jefe sino hermano; no es dictador sino amigo.    
     El segundo obstáculo para nuestra entrega total es el orgullo. No queremos admitir que somos meras criaturas y que no podemos controlar todo. Mucho de nuestro estrés se debe al deseo de control total. La vida es una lucha, pero lo que muchas personas ignoran es que la nuestra, como la de Jacob, es realidad ¡una lucha con Dios!     
     Aceptemos nuestra humanidad con el intelecto pero no con las emociones. Cuando nos enfrentamos a nuestras propias limitaciones, reaccionamos con irritación, enojo y resentimiento. Queremos ser más altos (o mas bajos), más inteligentes, más fuertes, más talentosos, más hermosos y más ricos. Queremos tenerlo todo y hacer cualquier cosa, y nos disgustamos cuando eso no ocurre. Al darnos cuenta de que Dios dota a otros con las características que no tenemos, respondemos con envidia, celos y autocompasión.    
     Necesitamos hacer una entrega total al Señor y puedes saber que se la has entregado cuando dependes de él para que las cosas resulten bien, en lugar de manipular a los demás, imponer tus ideas y controlar la situación. Uno suelta las riendas y deja que Dios obre. No necesitas estar siempre al control. La Biblia dice que debemos entregarnos al Señor y esperar en él con paciencia. En lugar de esforzarnos más, confía más. También sabes que  te has rendido cuando no reaccionas a la crítica ni te apresuras a defenderte. Un corazón rendido se destaca en las relaciones personales. Una vez que nos entregamos a Dios, ya no descalificamos a los demás, no exigimos nuestros derechos y no buscamos nuestro propio bien.
     Llegó el momento para que te rindas a Dios, a su gracia, a su amor y a su sabiduría.

viernes, 10 de julio de 2015

UN CORAZON SALUDABLE SOLO LO DA DIOS

El corazón humano es muy frágil. Las decepciones amorosas, las frustraciones, las traiciones, la pérdida de un ser querido, etc. son algunos de los motivos por los cuales, nos sentimos con el corazón destrozado.

¿Está tu corazón en malas condiciones?

No recurras al alcohol, solo agravarás tu problema.

No recurras a las drogas, te harás un daño mayor.

No existe un lugar en este planeta donde podamos llevar a reparar un corazón destrozado, pero sí existe

Un taller celestial, a cargo del mejor Maestro del universo.

El costo por compostura es absolutamente gratis, solo necesitas un poquito de fe. Este Maestro se llama Jesús y conoce verdaderamente bien su trabajo.

Su técnica consiste en buscar cada fragmento y unirlo a los demás, sin dejar rastro de la rotura, solo él puede ser capaz de hacer este trabajo a la perfección.

No te desanimes ni te lamentes, no te abandones ni te dejes sumir en la depresión. Tu caso tiene remedio, para el Maestro nada es imposible.

Háblale con tus propias palabras, con las que te salgan de ese corazón roto.

El sana desde las heridas más viejas, hasta las más nuevas, por igual.

Entrégale tu corazón roto con toda confianza y verás los tremendos resultados.

Recuerda siempre esto:
tú vales mucho para Dios, tanto, que entregó a su propio Hijo por ti...

Lleva tus penas al taller donde existe una única herramienta:
el amor. Esta herramienta logra lo insospechable, su eficacia es absoluta y el Maestro es experto en el uso de esta herramienta.

No importa si alguien te desprecia, no importa si alguien no te ama, no importa si alguien te traicionó, El se interesa en ti y Su amor siempre estará contigo.

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Mateo 11:28. bendiciones!!!!.



jueves, 18 de junio de 2015

¡DIOS MUESTRA SU AMOR PARA CON EL HOMBRE PECAMINOSO!


“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).
La palabra “muestra” es traducida de la palabra Griega que significa “presentar” o “exhibir” . Esas palabras quizá sean difíciles de entender para la mayoría de jóvenes hoy en día. La Biblia en Español dice que Dios “muestra” su amor para con nosotros“en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).

Un doctor hizo una encuesta a un joven en la época de los jipis, que tenía la palabra “amor” escrita en su gorra, en su abrigo, en sus pantalones y hasta en sus zapatos. le pregunto  “¿Por qué?” El joven le dijo: “Bueno, porque Dios es amor.” estuvo de acuerdo en eso. Pero el joven le dijo: “Dios me salvó por su amor.” El Dr. le contestó: “Yo no estoy de acuerdo con eso. Dios no salva por Su amor el salvo demostrando su amor que es diferente.” Luego el Dr. dijo:Hablando con aquel joven que tenía ‘amor’ escrito en sus ropas, le pedí que me mostrase un verso en la Biblia donde dice que Dios te salva por Su amor. Y por supuesto, no sabía ninguno...Dios te salva por Su gracia, resultado de su amor

lunes, 8 de junio de 2015

¿QUE PRUEBAS DIO DIOS DE SU DIVINIDAD?

 Él hizo lo que la gente no puede hacer. Jesús hizo milagros. Sanó gente... ciegos, paralíticos, sordos, incluso resucitó a un par de personas de la muerte. Él tenía poder sobre los objetos... sacó comida de la nada, suficiente para alimentar a miles de personas. Él hizo milagros en la naturaleza... caminó sobre un lago, ordenó detenerse a una fuerte tormenta para ayudar a sus amigos. Gente por todas partes seguía a Jesús porque Él constantemente satisfacía sus necesidades, haciendo lo milagroso. Él dijo, "Si ustedes no quieren creer lo que les estoy diciendo, deberían al menos creer en mí por los milagros que están viendo".16
Jesucristo nos mostró a un Dios tierno, amoroso, consciente de nuestro egoísmo y limitaciones, aún así deseando profundamente una relación íntima con nosotros. Jesús revela que aunque Dios nos ve como pecadores, y merecedores de su castigo, su Amor por nosotros prevaleció, y creó un plan diferente. Jesucristo -un Dios también- tomó la forma de un Hombre y aceptó el castigo por nuestros pecados, en nuestra representación. Suena absurdo? Quizás, pero muchos padres amorosos cambiarían de lugar con sus hijos enfermos en una sala de cáncer si ellos pudiesen. La Biblia dice que la razón para que amemos a Dios es porque El nos amó primero.
Jesús murió en nuestro lugar para que nosotros seamos perdonados.Sólo a través de Jesús verás a un Dios acercándose hacia la humanidad, brindándonos una manera de tener una relación con El. Jesús nos prueba un corazón divino de amor, satisfaciendo nuestras necesidades, acercándonos a El. Debido a la muerte y resurrección de Jesús, El nos ofrece una nueva vida hoy. Nosotros podemos ser perdonados, completamente aceptados por Dios y genuinamente aceptados por Dios. El dice "Te he amado con un amor sin fin, por tanto he mantenido mi Fe en ti"17. Ese es Dios, en acción.
¿Dios existe? Si tu quieres saber, investiga a Jesucristo. Se nos ha dicho "Dios amó tanto el mundo que dice a su único Hijo, que quienquiera que crea en El no perecerá sino que tendrá vida eterna".18
Dios no nos fuerza a creer en El, aunque pudiera. En vez de eso, El nos ha provisto de suficiente prueba de su existencia para que nosotros voluntaria y gustosamente le respondamos. La perfecta distancia de la Tierra al Sol, las únicas propiedades químicas del agua, el cerebro humano, el DNA, el número de personas que atestiguan conocer a Dios, el ansia en nuestros corazones y mentes por determinar si Dios esta allí, el enorme deseo de Dios de ser conocido a través de Jesucristo. Si necesitas saber más acerca de Jesús y razones para creer en El, por favor ve: Más allá de la fe ciega.